Wine Bierzo

Bonum vinum laetificat cor hominis “el buen vino alegra el corazón del hombre”

lunes, 2 de septiembre de 2013

San Miguel de la Escalada unos viñedos no solo maltratados por el olvido




El camino Santo que no pudo ser, nos remonta en este viaje por el tiempo de las conmemoraciones a éste lugar, desde antiguo dedicado en honor del arcángel San Miguel, en donde yacen las ruinas martyriales de la herencia cultural latina de la Gallaecia hispano-visigoda, que ya desde la segunda mitad del siglo IX disfrutaban de una desolada decadencia. Es en ese momento cuando tiene lugar en Córdoba una reactivación de la actividad cultural de la tradición christiana, un “renacimiento” no solo visible a través de Esperaindeo y Álvaro. Eulogio quizá fuera, como Arandiselo en su espacio cultural en relicto del monasterio Ageo, el que mejor diagnostico la gravedad del problema y quien más hizo por remediarlo animando la adquisición del languideciente patrimonio literario latino; su amigo Álvaro nos lo descubre “desenterrando” volúmenes olvidados, recomponiéndolos, corrigiéndolos, reparándolos y haciéndolos públicos . Es más, aprovechando un viaje que en el año 848 le llevó por tierras de Navarra, tuvo la oportunidad de adquirir un número nada despreciable de obras que no tardó en poner en circulación entre sus amigos, muchas de ellas de autores paganos como Virgilio, Horacio, Marcial, Juvenal, Porfirio Optaciano o Catulo.  La cultura christiana en territorio dhimmíe no desdeñaba mayoritariamente estos escritos como “alimentos de los demonios”, quizá él, de quien Álvaro decía que conocía incluso las obras de herejes y paganos, viera en la difusión de estos textos, una última oportunidad por hacer atractivas las letras latinas frente a el desmedido gusto de muchos de sus correligionarios por el atractivo secular de la poesía intelectual en al-Andalus permisivo del momento.
Aquí  esta sepultada (Valeria) la esposa  de   Montano;  séate la tierra suave o mi muy  amada, si el  tiempo  no  te  hubiera  vencido tan pronto, podrías educar  a  nuestros   hijos  al menos durante   otros fecundos  cinco  años,  pero  la  corriente  del  agua,  cogiéndote,  te  llevó  con   toda facilidad...[1]
Un simbología cultural de la voluntad Cordobesa de difundir las reglas de la métrica clásica puede ser la disposición del epitafio en verso visiblemente invertido en cimacio,  revestido voluntariamente de un ropaje monástico y christianizante del siglo VII donde la Vita Valeri representa la relación nobiliarquica parental y edilicia con Petri-Montano y la vinculación de Alfonso III con ese pasado legitimador.
Como si de las antiguas Poetisas libertinas de Al-Andalus se tratara, el papel actual de Hortensia Larrén en la ayoense reconstrucción historiográfica de los espacios litúrgicos norte-sur, así como la situación de las inhumaciones en los taludes, parecen atestiguar que el espacio original de la llamada iglesia de Fructuoso solo se puede vincular como diakonikón de nuestro pequeño bosque de columnas.[2]
"Dios te salve, vid verdadera, que ha producido el racimo maduro de la que manaba el vino que alegra el alma de aquellos que por la fe que glorifica "(oración bizantina).[3]
Jancis Robinson nos descubre a su libertina amiga Verónica Ortega muy enamorada de su Jerez, su primer vino se ha producido en los divertidos cenobios del bierzo, Roc 2010. Vino monovarietal de uva mencia, de viñas muy viejas en suelos muy minerales de pizarra y arcilla con arenas. Todo un resumen de una experiencia monacal que sintoniza con la voluntad viajera de Eulogio por caminos míticos como los de  Priorat (Clos Erasmus y Álvaro Palacios), Nueva Zelanda, Borgoña Comte Armand y Domaine de la Romanée-Conti) y el norte de Ródano (Domaine Colombier) “desentrañando” la métrica olvidada …et descendit per terminum de vinea por el Barranco de valdelaviña para intentar restablecer la verdadera liturgia de los prieto picudo como estableció Jennadium a su discípulo Pérez : como lo hacían los antiguos en las cuevas.
Perfumado, como un rosario de violetas, glicerinado en el ácido y con afinado exacto de grano en taninos, pero nunca digno para consagrar la luz de esta pequeña cuna del tiempo como el Kabod que desciende misteriosamente sobre éste lugar entre tinieblas … ¡feliz aniversario para el prieto picudo!
[1]José Antonio Llamas Fernández. Encuentro poético en escalada agf/04.05.2mil13
[2] César Antonio Molina. Un bosque mozárabe.
[3]Tradiccion del cancionero practicado en Santiago de Peñalba.
[4]Ana Gaiteiro. Titulo

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