El camino Santo que no pudo ser, nos remonta en este viaje
por el tiempo de las conmemoraciones a éste lugar, desde antiguo dedicado en
honor del arcángel San Miguel, en donde yacen las ruinas martyriales de la herencia
cultural latina de la Gallaecia hispano-visigoda, que ya desde la segunda mitad
del siglo IX disfrutaban de una desolada decadencia. Es en ese momento cuando
tiene lugar en Córdoba una reactivación de la actividad cultural de la tradición
christiana, un “renacimiento” no solo visible a través de Esperaindeo y Álvaro.
Eulogio quizá fuera, como Arandiselo en su espacio cultural en relicto del
monasterio Ageo, el que mejor diagnostico la gravedad del problema y quien más
hizo por remediarlo animando la adquisición del languideciente patrimonio
literario latino; su amigo Álvaro nos lo descubre “desenterrando” volúmenes
olvidados, recomponiéndolos, corrigiéndolos, reparándolos y haciéndolos
públicos . Es más, aprovechando un viaje que en el año 848 le llevó por tierras
de Navarra, tuvo la oportunidad de adquirir un número nada despreciable de
obras que no tardó en poner en circulación entre sus amigos, muchas de ellas de
autores paganos como Virgilio, Horacio, Marcial, Juvenal, Porfirio Optaciano o Catulo.
La cultura christiana en territorio
dhimmíe no desdeñaba mayoritariamente estos escritos como “alimentos de los
demonios”, quizá él, de quien Álvaro decía que conocía incluso las obras de
herejes y paganos, viera en la difusión de estos textos, una última oportunidad
por hacer atractivas las letras latinas frente a el desmedido gusto de muchos
de sus correligionarios por el atractivo secular de la poesía intelectual en
al-Andalus permisivo del momento.
Aquí esta sepultada
(Valeria) la esposa de Montano;
séate la tierra suave o mi muy
amada, si el tiempo no
te hubiera vencido tan pronto, podrías educar a
nuestros hijos al menos durante otros fecundos cinco
años, pero la
corriente del agua,
cogiéndote, te llevó
con toda facilidad...[1]
Un simbología cultural de la voluntad Cordobesa de difundir
las reglas de la métrica clásica puede ser la disposición del epitafio en verso
visiblemente invertido en cimacio,
revestido voluntariamente de un ropaje monástico y christianizante del
siglo VII donde la Vita Valeri representa la relación nobiliarquica parental y edilicia
con Petri-Montano y la vinculación de Alfonso III con ese pasado legitimador.
Como si de las antiguas Poetisas libertinas de Al-Andalus se
tratara, el papel actual de Hortensia Larrén en la ayoense reconstrucción
historiográfica de los espacios litúrgicos norte-sur, así como la situación de
las inhumaciones en los taludes, parecen atestiguar que el espacio original de la
llamada iglesia de Fructuoso solo se puede vincular como diakonikón de nuestro pequeño
bosque de columnas.[2]
"Dios te salve, vid verdadera, que ha producido el
racimo maduro de la que manaba el vino que alegra el alma de aquellos que por
la fe que glorifica "(oración bizantina).[3]
Jancis Robinson nos descubre a su libertina amiga Verónica
Ortega muy enamorada de su Jerez, su primer vino se ha producido en los divertidos
cenobios del bierzo, Roc 2010. Vino monovarietal de uva mencia, de viñas muy
viejas en suelos muy minerales de pizarra y arcilla con arenas. Todo un resumen
de una experiencia monacal que sintoniza con la voluntad viajera de Eulogio por
caminos míticos como los de Priorat
(Clos Erasmus y Álvaro Palacios), Nueva Zelanda, Borgoña Comte Armand y Domaine
de la Romanée-Conti) y el norte de Ródano (Domaine Colombier) “desentrañando” la
métrica olvidada …et descendit per terminum de vinea por el Barranco de
valdelaviña para intentar restablecer la verdadera liturgia de los prieto
picudo como estableció Jennadium a su discípulo Pérez : como lo hacían los
antiguos en las cuevas.
Perfumado, como un rosario de violetas, glicerinado en el ácido
y con afinado exacto de grano en taninos, pero nunca digno para consagrar la
luz de esta pequeña cuna del tiempo como el Kabod que desciende misteriosamente
sobre éste lugar entre tinieblas … ¡feliz aniversario para el prieto picudo!
[1]José Antonio Llamas Fernández. Encuentro poético en
escalada agf/04.05.2mil13
[2] César Antonio Molina. Un bosque mozárabe.
[3]Tradiccion del cancionero practicado en Santiago de
Peñalba.
[4]Ana Gaiteiro. Titulo
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