Wine Bierzo

Bonum vinum laetificat cor hominis “el buen vino alegra el corazón del hombre”

domingo, 20 de enero de 2013

Los seis cuartetos del Bierzo dedicados a Berrouet










Fruto de un trabajo agotador R.R. Mario nos presenta para esta colección integrada desde la tradición instrumental del XVIII  su sexta obra de las dedicadas a Jean Claude Berrouet. Ahora con el vino, como en los tiempos de Mozart la escritura a cuatro voces en cépage  es un epítome que puede anticipar una gran polifonía. Variedad, vidueño, vinificateur y terroir ya son hoy en el bierzo voces de una conversación  entre cuatro personas razonables (Goethe).
Refinamiento, elegancia, naturalidad, innovación e ingenio forman ya parte de esa espiral académica que nace en el subconsciente bordelés del Latour 1961, girando vueltas en sauvignon blancs (New Zealand)  y en cabernet sauvignon (Napa) para geoestacionarse en la órbita divina de la mencia en el Bierzo restableciendo su arquitectura a lo Viollet-le-Duc, reinventando su estado original como si nunca hubiera existido. “En realidad la mencia es un variedad femenina como indica su nombre cuya principal peculiaridad es la presencia de múltiples matices y donde hay que prestar muchísima atención a una variedad imprevisible de alteraciones en su  comportamiento tradicional”.
 Nietzsche, que sabía tanto de música, hablaba en un aforismo de esas personas que enturbian el vino para que parezca profundo. En Mozart hay tanta luminosidad, tanta tersura, que su parte de sombra puede tardar en advertirse tanto como el equilibrio clásico en el extremo profundo del Akilia: bajo grado y extraordinaria acidez con una impresión tan rotunda de naturalidad que no parece posible que se sostenga sobre ningún artificio. "Aprendí todo lo contrario de lo que mucha gente hace hoy en día aunque la naturaleza siempre logra sorprendernos y es una buena prueba de que se debe ser humilde delante de vino, que terroir es más fuerte que el hombre. "
Chano Villar 2001 es un homenaje en Cépage  para disfrutar  del cuarteto kv 465 compuesto por Mozart y llamado de las disonancias. Una introducción lenta en boca, extensa, con la densidad y cadencia de estos primeros 22 compases que anticipan la caída del velo misterioso de la mencia y donde cesan los colores tamizados en cuanto la obra emprende decidida un camino luminoso. Les invito a poder apreciar esta obra con sus disonancias, acompañados con un vino elegante, femenino, que se deja beber como si un burdeos del Bierzo se tratara.

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