Fruto de un trabajo agotador R.R.
Mario nos presenta para esta colección integrada desde la tradición
instrumental del XVIII su sexta obra de
las dedicadas a Jean Claude Berrouet. Ahora con el vino, como en los tiempos de
Mozart la escritura a cuatro voces en cépage
es un epítome que puede anticipar una gran polifonía. Variedad, vidueño,
vinificateur y terroir ya son hoy en el bierzo voces de una conversación entre cuatro personas razonables (Goethe).
Refinamiento, elegancia,
naturalidad, innovación e ingenio forman ya parte de esa espiral académica que
nace en el subconsciente bordelés del Latour 1961, girando vueltas en sauvignon
blancs (New Zealand) y en cabernet sauvignon
(Napa) para geoestacionarse en la órbita divina de la mencia en el Bierzo restableciendo
su arquitectura a lo Viollet-le-Duc, reinventando su estado original como si
nunca hubiera existido. “En realidad la mencia es un variedad femenina como
indica su nombre cuya principal peculiaridad es la presencia de múltiples
matices y donde hay que prestar muchísima atención a una variedad imprevisible
de alteraciones en su comportamiento
tradicional”.
Nietzsche, que sabía tanto de música, hablaba
en un aforismo de esas personas que enturbian el vino para que parezca profundo.
En Mozart hay tanta luminosidad, tanta tersura, que su parte de sombra puede
tardar en advertirse tanto como el equilibrio clásico en el extremo profundo
del Akilia: bajo grado y extraordinaria acidez con una impresión tan rotunda de
naturalidad que no parece posible que se sostenga sobre ningún artificio.
"Aprendí todo lo contrario de lo que mucha gente hace hoy en día aunque la
naturaleza siempre logra sorprendernos y es una buena prueba de que se debe ser
humilde delante de vino, que terroir es más fuerte que el hombre. "
Chano Villar 2001 es un homenaje
en Cépage para disfrutar del cuarteto kv 465 compuesto por Mozart y
llamado de las disonancias. Una introducción lenta en boca, extensa, con la
densidad y cadencia de estos primeros 22 compases que anticipan la caída del
velo misterioso de la mencia y donde cesan los colores tamizados en cuanto la
obra emprende decidida un camino luminoso. Les invito a poder apreciar esta
obra con sus disonancias, acompañados con un vino elegante, femenino, que se
deja beber como si un burdeos del Bierzo se tratara.
