"Queridas amigas, nobles damas,
os tengo muy presentes, ya os contaré a la vuelta" Egeria
En la Madaba del Bierzo de
Valerio el equinocio de otoño era un tiempo especialmente festivo (Sukkot), una
“fiesta de la vendimia” que se celebraba en el campo, en pequeñas chozas
instaladas entre los viñedos. Así lo muestran escenas de vendimia de los
mosaicos de la iglesia de los mártires Lot y Procopio en Khirbet al Mukhayat a
pocos kilómetros del Monte Nebo, Santos Lugares que fueron visitados por la
peregrinatio de los theodosiana témpora (393) y donde un altar que aún se llama
"de Egeria" no solo es símbolo de solución de la funcionalidad
litúrgica de los edificios de culto (
esquemas, textos y rubricas) sino que también es muestra de la escenificación de
actividades profanas seculares de carácter religioso pero no litúrgico y donde las
labores diarias de las gentes, en los campos, pescando o elaborando vino son
antecedente de la ordenación territorial
de los recursos vitivinícolas del tardoantiguo en el Bierzo.
Hoy los viñedos de la mencia en el Bierzo constituyen uno
de los principales activos culturales de los caminos de peregrinación que desde
Burdeos discurren por la antigua calzada, donde se elaboran algunos de los
mejores vinos del mundo, producto de una notable combinación de clima y suelo,
pero también resultado de la aplicación de una tecnología del vino que es tan
antigua como la Edad Media, y tan joven como la era de las computadoras. Para
revisar y contrastar lo físico y lo cultural, terroir de Bierzo y la mencia,
Jose Mas doctorado en Montpellier y formado en el clasicismo más bordelés ha movilizado todos sus
conocimientos disponibles (desde la agronomía hasta la biología molecular y la
genética) fortaleciendo los patrones de adaptación al estrés hídrico de la
vid y la modelización de la calidad de
las bayas en relación con el cambio
climático y la tensión de la vid durante el período de maduración.
Hoy ha sido un placer descubar una muestra Massuria 2012 recolectada
con la decisión de encontrar un punto de maduración de uva fresca, crujiente, y
sin pasificación, buscando pieles bien maduras sedosas y sin astringencias. Se dio
comienzo en suelos de gravas desde el 15
hasta el 21 de septiembre para reiniciar una segunda fase en suelos menos secos
el 27 y 28 de septiembre, el milagro se produce con las lluvias del periodo intermedio (23, 24, y 25) donde
algunas viñas que habían bloqueado la madurez de la piel continúaron a través
del agua liberando a la uva de punto y medio de grado.
Sedosa suavidad de la mencia que ya camina por la senda de los
sentidos de los vinos “agradables”. Más que un presagio Mas.

