Al pie de los Montes Aquilianos por valles y colinas , sendas y montes, a lo largo y ancho de la Tebaida Berciana se asienta ya una admirable y joven saga de valerosos enólogos , cuyo ejemplo, entereza y compromiso de interlocución con la tradición cultural existente, son ya huella imborrable de un nuevo modelo de vida austero y noble a un mismo tiempo, centrado en lo esencial “Me dice el corazón : busca su Rostro” ( Sal 27,8).
El Padre sarmiento recordaba que en mitologia se dice que Baccho, o Dionisio, amanso los tigres, panteras y linces; y que los traia en su carrocín. Se sabe que Baccho es el Dios de los borrachos y se le habrían aplicado los dichos animales porque todo el genero gatuno, o felino, es apasionado al vino. No es raro que un gato domestico apetezca y coma una sopa en vino con ansia, y que, tal vez, se emborrache. Pero si este gato se ha desplazado desde San Pedro de Montes por la senda de los monjes a tres leguas y medio cuarto hasta encontrar en Santa Eulalia este terruño de Xano Lavilla tan cerca de Santa María de Vizbayo y tan lejos de la contaminación, es que ese gato es un Lince, un Lupus Cervarius que ahora acompaña a Mario Rovira con las alforjas de san froilan repletas de conocimientos de Montpellier.
Akilia descubado de la vendimia del 28 de agosto . Un rojo rubi , de fresa, hinojo y flores , que se manifiesta en boca estructurado y sin perturbaciones. Uva liberada de muy buena acidez y tanino fino al paso de boca . Doce meses en barrica sin oxigeno ,doce grados con remontados cerrados , doce apostoles ... Ora et labora , ahora toca rezar.

