Bordelés, Berciano de sangre (Arenas
de San Pedro) diplomado por la escuela de enología y viticultura de
Blanquefort , en Luna Beberide desde Château Cos d’Estournel y
creador de las bodegas Mengoba. Gregory Perez es uno de esos autores
que los aficionados descubren temprano, en esas primeras catas
repletas de impulsos, titubeos y dudas que se hacen en las tabernas.
Este universo particular del Bierzo , terruño de nadie, reivindicado
por Alice Feiring como campo de batalla floral del vino y del amor y
que hasta ahora tras el armisticio celebrado en Espanillo permanecía
neutralmente custodiado y protegido con el santo y seña de Jay
Miller desde los cuarteles de invierno Villafranquinos (The Wine
Advocate) , vuelve ha ser ahora objeto de controversia y de
negociación militar con motivo de la substitución del legado
consular en la Tarraconense occidental del imperio, con el
nombramiento de Neal Martin, hasta ahora colaborador y responsable
en Sudáfrica, Nueva Zelanda y Sauternes, de TWA .
Pan y carne ¿la verdadera casta tinta autóctona berciana?, la
estaladiña, tan rara que ni aparece en el diccionario de Pierre
Galet. Es una variedad antigua, casi desaparecida, pero que a mi me
parece muy interesante, comenta Pérez. “De momento tengo muy pocas
cepas y solamente 5000 kilos provenientes de viñas de unos 15 años
de edad , probamos una muestra de 2010 que Gregory la describe como
una uva “con piel muy dura, muy frutal, con ciertos toques
vegetales” con una extraña similitud a merlot muy fresco .
Este Mengoba Estaladiña de Espanillo, es rojo de granate abundante y brillante de borde morado . En nariz fresco con frutas acidas , grosellas nórdicas y tropicales de blanco muy mineral. En boca templado, estructurado , acidez de fistulina asociada a la grosellas de bosque, con un buen final y buena persistencia.
